CD SEGOSALA: De La Chica, Llorente, León, Esteban, Herrero- cinco inicial. Herrero, Ivov, Jose María, Jorge, Padilla y Criado.

CD EL ESPINAR ARLEQUIN: Raúl, Diego, Dani, Macarro, Guille,- cinco inicial- Bilal, Pablo y Robert

Goles: 0-1 Diego, 1-1min. 7 ; 1-1 Mishev min.10 ; 2-1 Herrero min.22; 2-2 Diego min24;  2-3 Guille min.35;

Pabellón emperador Teodosio. Segovia.

Se presentaba el CD El Espinar Arlequín en el emblemático pabellón Emperador Teodosio de Segovia, con tan sólo 8 jugadores para hacer frente al tercer clasificado de la liga el Segosala B.

Parecía que el equipo espinariego  iba a ser una víctima propiciatoria para el equipo local, pero desde el primer momento, los espinariegos dejaron claro que no iba a ser así.

Tan es así que los arlequinados- ayer de azul- salieron desde el primer momento concentrados en defensa, y tomando el mando de las operaciones en ataque donde creaban ocasiones que hacían desconfiar a un Segosala que apenas inquietaba la meta de Raúl.

 En el minuto 7´llegó el primer tanto para los visitantes obra de Diego y que hacía justicia a lo visto en la pista hasta ese momento. Todo iba sobre ruedas hasta que un error propició una contra del Segosala que transformó Ivov Mishev en el tanto del empate. Era el minuto 10´ y los arlequinados tuvieron 2 ó 3 minutos de desconcierto aunque sin pasar apuros.

 Hasta el descanso hubo cierta alternancia en el juego y en las ocasiones, bien solventadas por el guardameta Raúl en cuanto a las que nos tocaban.

 Tras la reanudación , la injusticia personificada en el marcador. Saque de esquina a favor de los espinariegos, rechace y contrataque de dos para ninguno, que solventan los locales con el segundo gol, obra de Herrero en el minuto 22´.

 No era justo el marcador  para los merecimientos de unos y otros, pero gracias a Dios Diego puso las tablas en el electrónico dos minutos después de un gran dispara desde fuera del área, tras una buena jugada de todo el equipo.

  Y la euforia llegaría en el 35´con el tercer tanto, ésta vez sería Guille el encargado de anotar y de dar la alegría a sus compañeros.

 Quedaban 15 minutos de angustia, porque el equipo estaba tocado físicamente, merced al derroche y solidaridad de todos los componentes, y cada minuto se hacía eterno.

 El Segosala se percató de ésta circunstancia e incrementó el ritmo de partido, aplicando cambios constantes, gracias a su gran profundidad de banquillo. Los minutos se hacían eternos y los últimos 5 fueron épicos: Derroche hasta la extenuación de todos y cada uno de los jugadores espinariegos, con apoyos contantes, gritos de ánimos desde el banquillo y desde ellos mismos en la pista…. Alguno sudaba sangre literalmente, pero los hados estaban ayer con nosotros y se llegó al final de los 50 minutos en una explosión de alegría digna de las grandes tardes.

 Enhorabuena a nuestro equipo juvenil por un gran partido en el que mostraron el nivel que tienen y pueden dar. Cuando un equipo se une y se apoya, las cosas resultan más fáciles.

CRÓNICA PATROCINADA POR MESON LA CUCADA

Los 8 jabatos que se dejaron el alma en Segovia.

Gran defensa de los espinariegos.

GALERIA DE FOTOS